Chrispapita  

Colecciones:

Sígueme en:
Chrispapita   

Joaquín Pardavé escribió Negra Consentida para su amadísima esposa y su larga historia de pasión. El maestro Chrispapita traslada ese amor puro al hermano que protege a su hermana pequeña en la complicidad y sutil intimidad.

Quote Lo que me interesa es ese momento donde uno se abandona y el otro sostiene.

Chrispapita es un artista que concibe el dibujo como una forma de traducir emociones profundas, donde cada trazo busca capturar la esencia del amor. Cuando se enfrentó a la canción Negra consentida del maestro Joaquín Pardavé, entendió que no se trataba solo de ilustrar una melodía, sino de interpretar el sentimiento que la originó: un amor íntimo, devoto y lleno de idealización.

El proceso partió de una reflexión sobre el acto de “consentir”. Para Chrispapita, el verdadero protagonista no es quien recibe el amor, sino quien lo da, porque es ahí donde surge la idealización más pura. A partir de esta idea, decidió construir su obra desde una experiencia cercana: una amiga de la infancia que era profundamente querida por su familia. La representó como una niña en brazos de su hermano, en un atardecer, creando una imagen que trasciende lo individual y se vuelve universal.

En la composición, el gesto es fundamental: la niña se abandona con confianza mientras el hermano la sostiene. Ese contacto entre ambos rostros simboliza el equilibrio del amor, donde uno se entrega y el otro protege. Más que retratar a la “consentida”, Chris da protagonismo a quien cuida, resaltando el amor como acto de entrega y resguardo.

El dibujo evita rasgos específicos para permitir que cualquier espectador se identifique. La escena no pertenece a una sola historia, sino a todas aquellas donde existe un vínculo afectivo profundo. Para el artista, ese tipo de amor, como el de hermanos o familia, es una de las formas más sublimes de conexión humana.

“Lo que me interesa es ese momento donde uno se abandona y el otro sostiene”.

Más allá de esta obra, Chrispapita encuentra en el amor el eje central de su trabajo. Lo entiende como la fuerza más poderosa que guía al ser humano, por encima de ideologías o creencias, y como la base desde la cual se puede crear sin temor.

Esta visión también lo ha llevado a explorar el arte sacro, donde busca recuperar la belleza y la espiritualidad que, considera, se han debilitado en el arte contemporáneo. Para él, este tipo de arte no solo representa, sino que conecta, crea comunidad y despierta algo más profundo en quien lo contempla. Un ejemplo de ello fue su obra de San Miguel Arcángel, presentada en la Catedral Metropolitana de Guatemala, donde los espectadores comenzaron espontáneamente a rezar frente a la imagen, evidenciando el poder del arte para generar experiencias trascendentes.

Su obra es un intento por capturar lo invisible: el amor como experiencia, como vínculo y como motor de vida. Como en toda creación artística, el tiempo será quien determine su permanencia, pero su intención es clara: dejar una huella emocional que conecte con lo más profundo del ser humano.


Carbón sobre papel
50 x 30 cm
2025

Negra consentida – Joaquín Pardavé

   
SIGUIENTE ARTISTA