Bernardo Loar
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Es peor la incertidumbre que la verdad, la amenaza de una ruptura es mas dura que la ruptura misma. Los maestros Gussy Lau, José Esparza y Max Cantú, cortan con esa angustia. El maestro Bernado Loar dibuja la leyenda de Frida Kahlo y Diego Rivera, que vivieron un eterno rompimiento y retorno, ella era amor y chantaje.
Max Cantú es un compositor que encuentra en las experiencias cotidianas el origen de sus canciones. Para él, la música es una forma de expresar emociones que muchas veces surgen en los momentos más intensos de una relación. Cuando nació la canción “Y si se quiere ir”, no fue producto de una idea planeada, sino de una conversación entre amigos en Monterrey, donde hablaron sobre ese punto límite al que pueden llegar las parejas. “A veces uno estira demasiado la liga en una relación”, explica Cantú, “hasta que llega un momento donde simplemente ya no puedes más”.
La canción surge precisamente de ese instante de ruptura emocional: cuando el enojo y el cansancio se acumulan y la persona deja de rogar o insistir. En lugar de detener a quien amenaza con irse, la respuesta cambia por completo: si quiere irse, que se vaya. La puerta está abierta. Ese sentimiento de hartazgo y de dignidad es el núcleo del tema, una advertencia que refleja una situación común en muchas relaciones.
“Y si se quiere ir, pues ya se está tardando”.
Para el artista Bernardo Loar, la tarea era traducir esa emoción a una imagen. Mientras escuchaba la canción pensó en cómo representar visualmente esa tensión entre dos personas que se aman, pero también se lastiman. Fue entonces cuando recordó a una de las parejas más emblemáticas de la historia cultural de México: Diego Rivera y Frida Kahlo. Su relación, marcada por la pasión, los conflictos y las infidelidades, representaba perfectamente ese “estira y afloja” del que habla la canción.
En el dibujo, Loar juega con la idea de la posibilidad: Frida aparece tanto de frente como de espaldas. Una figura que puede quedarse o irse. Esa dualidad refleja el mismo dilema que plantea la canción: la incertidumbre entre permanecer o abandonar la relación.
El artista también buscó que la obra dialogara con la tradición artística. Para lograrlo se inspiró en técnicas del grabado clásico, tomando referencias de maestros como Francisco de Goya y Rembrandt, especialmente en el uso del claroscuro y el sombreado a base de líneas. Estas influencias le permitieron construir una escena con profundidad dramática, donde las sombras y las formas ayudan a transmitir la tensión emocional.
Además, la composición incluye elementos simbólicos, como una gran puerta abierta. Esa puerta representa la libertad de irse, pero también el momento decisivo de la relación: cruzarla o quedarse.
Al final, la conversación entre música y dibujo revela algo más profundo: cómo distintas disciplinas artísticas pueden encontrarse para contar una misma historia. Una canción del regional mexicano, la historia de una pareja icónica y técnicas artísticas que nacieron hace siglos convergen en una misma obra.
Como sucede con muchas canciones, “Y si se quiere ir” habla de una experiencia que no pertenece a una sola época. Los conflictos, las discusiones y los límites dentro de una relación forman parte de la vida cotidiana. Por eso el tema tiene algo atemporal: mientras existan relaciones humanas, ese momento de tensión seguirá repitiéndose.
Tinta sobre papel
50 x 30 cm
2025
Y si se quiere ir - Gussy Lau, Jose Alberto Esparza Y Max Cantú
