Darío Ortiz

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La ausencia es la constante de un amor que se desvanece como un fantasma, un vacío al que canta el maestro Carlos Macías. Los castillos en la arena, efímeros y frágiles ante las olas del tiempo en el dibujo del maestro Darío Ortiz nos evoca la imprescindible condición de amar es la devoción.

Quote Porque volver algo tan abstracto como el amor y el desamor una imagen, es complejo.

En una conversación de “El Arte de la Canción: Segunda Temporada” sobre la canción “Basta”, del compositor mexicano Carlos Macías, y la obra visual que el maestro Darío Ortiz creó inspirado en ella.

Carlos Macías explica que “Basta” nació de una experiencia personal de desamor con su entonces esposa. La relación se había deteriorado y, durante una discusión, ella le dijo que se había convertido en “un fantasma” dentro de la casa y que no quería despertarse más a su lado. Esa frase, por su fuerza y belleza poética, inspiró el comienzo de la canción.

La canción expresa el cansancio de una relación sin reciprocidad: esperar un amor que no llega, sentirse ignorado, llorar y seguir entregándolo todo sin ser correspondido. La metáfora central de “hacer castillos en un mar de arena” representa el esfuerzo de construir algo que inevitablemente se desmorona.

Carlos Macías cuenta además que la canción tiene un significado especial porque fue una de sus favoritas de Armando Manzanero, quien había sido su mentor e ídolo. Manzanero aceptó grabarla a dueto con él después de saber que era una composición suya.

Por su parte, Darío Ortiz explica cómo transformó las emociones de la canción en una imagen. Inicialmente pensó en representar literalmente al “fantasma” mencionado en la letra, inspirado en la pintura romántica del siglo XIX. Sin embargo, terminó centrándose en la imagen de los castillos de arena, relacionándola con la idea de un esfuerzo repetitivo y destinado a desaparecer.

Finalmente, Carlos Macías reconoce que todavía le duele cantar “Basta”, porque le recuerda a su antigua relación y al amor que alguna vez existió. Aun así, considera que el dolor puede transformarse en arte y que los compositores tienen la oportunidad de convertir experiencias personales en sentimientos con los que otras personas pueden identificarse.

La entrevista muestra cómo una experiencia íntima de desamor se convirtió primero en una canción y después en una obra visual, demostrando cómo el arte puede transformar el dolor, los recuerdos y las emociones en algo que trasciende la experiencia personal.

   
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