
Hoy en miedo de mi
Antonio Chaurand

Creemos que no amamos a esa persona y sin embargo nos da miedo mucho miedo perderla por eso el maestro Fernando Delgadillo dice “Hoy ten miedo de mí”. El maestro Antonio Chaurand dibuja esa mujer que sola llora el recuerdo de ese hombre al que ya perdió y que ella erróneamente creía que no amaba
La canción “Hoy ten miedo de mí”, de Fernando Delgadillo, surge como una respuesta emocional a una experiencia amorosa marcada por la incertidumbre, los celos y la pérdida. Lejos de una declaración romántica tradicional, la obra explora una paradoja: el amor puede ser tan intenso que también provoca miedo.
“Ten miedo de cuánto te amo… o de que ya no te amo”.
La canción nace de una relación que se fue desdibujando con el tiempo. Mientras él permanecía emocionalmente comprometido, la otra persona comenzaba a distanciarse. Esa asimetría generó angustia, inseguridad y una sensación constante de espera. El momento decisivo llega cuando, tras una larga espera bajo la lluvia, comprende que la relación ha terminado. Desde ese quiebre escribe la canción como una despedida, casi como una advertencia de todo lo que ya no será.
“Era una amenaza de todo lo que ya no iba a volver a suceder”.
La letra construye una atmósfera intensa y desgarrada, donde el amor se transforma en algo inquietante. La figura del amante aparece casi como una presencia invisible: viento, sombra o recuerdo que aún puede rozar a la otra persona, aunque ya no esté. Es una forma poética de expresar el apego y la imposibilidad de soltar completamente.
A partir de esta carga emocional, el artista visual Antonio Chaurand desarrolla una interpretación gráfica centrada en el miedo. Su obra presenta una figura en penumbra, ambigua y casi depredadora, que observa desde la oscuridad. Los ojos brillantes y la pérdida de rasgos humanos refuerzan la idea de una presencia amenazante, inspirada en la transformación sugerida en la canción.
“Quería que se sintiera como un terror… una presencia que observa”.
El dibujo no ilustra literalmente la historia, sino que traduce su emoción central: el miedo que puede habitar dentro del amor. La figura parece capaz de transformarse, como en la canción en viento o en algo intangible, eliminando los límites entre lo humano y lo imaginario.
Ambos creadores coinciden en entender el arte como un proceso de catarsis. Para el compositor, escribir canciones es una forma de nombrar y enfrentar sus propios “demonios”, convirtiendo experiencias dolorosas en algo que puede ser compartido y, en cierta forma, sanado.
“Las canciones han sido mi forma de exorcizar todo eso”.
Para el ilustrador, el proceso creativo cumple una función similar: canalizar emociones y darles forma visual. Cada artista encuentra su propio medio; música, dibujo, escritura como una herramienta para procesar lo vivido.
Al final, tanto la canción como la obra visual revelan una misma verdad: el arte transforma el dolor en algo significativo. Lo que podría quedarse como una experiencia íntima y caótica se convierte en una expresión que otros pueden reconocer, sentir y hacer propia.
Carboncillo sobre papel algodón
50 x 30 cm
2025
Hoy ten miedo de mi – Fernando Delgadillo