Paulina Jaimes

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Paulina Jaimes

La razón se puede quebrar de amor Me hace tanto bien del Mtro. Carlos Law y el Mtro. Pedro Dabdoud hablan del destino de esa “Hoja que mueve el viento” de esa razón que se quiebra como un vaso de agua. La Mtra. Paulina Jaimes evoca el arcano de la muerte del tarot y trae ese vaso que contiene el amor y el alma.

Quote El pensamiento está siempre regido por las mismas estos arquetipos, y hemos tenido esa cercanía a esos personajes.

Paulina Jaimes es una artista que explora el arte como un territorio de intuición, emoción y búsqueda constante. Para ella, crear no es encasillarse en una técnica o disciplina, sino permitirse transitar entre múltiples lenguajes, dejando que el deseo de conocer y reconocerse en los materiales marque el camino. Su obra no parte de una idea fija, sino de un impulso: una necesidad de descubrir qué puede surgir cuando se combinan la expresión libre y la disciplina.

Cuando recibió la canción “Me hace tanto bien”, no intentó traducirla de forma literal. En cambio, se sumergió en sus símbolos, en aquello que la música despertaba más allá de las palabras. “No lo piensas tanto”, sugiere su proceso; más bien se trata de escuchar, de dejar que la obra aparezca. Así fue como surgió un dibujo al carboncillo donde destaca la carta del tarot de la muerte y la presencia del agua, elementos que a primera vista podrían parecer ajenos a una canción de amor, pero que en su lenguaje visual adquieren una profundidad distinta.

La muerte, en su interpretación, no es un final, sino una transformación: un umbral entre lo que se deja atrás y lo que está por comenzar. El agua, por su parte, representa la emoción, lo que fluye, lo que conecta. Ambos símbolos dialogan entre sí y construyen una narrativa que remite al amor como un proceso de cambio y entrega. En la obra también aparece una figura que sugiere conciencia, una especie de testigo de esa dualidad entre principio y fin.

El proceso creativo de Paulina no es aislado. Al compartir la obra con los compositores, surgió una conexión inesperada: ellos reconocieron en los símbolos elementos profundamente ligados a su propia experiencia emocional con la canción. Mientras uno se identificó con la carta de la muerte, otro encontró en el agua un reflejo de la esencia del compositor: la emoción que se desborda y se transforma en música. Esta coincidencia no fue planeada, pero reveló algo más profundo: la existencia de un lenguaje común, de arquetipos que habitan en el inconsciente colectivo.

La canción habla del amor como un acto de entrega, de soltar el control y aceptar la vulnerabilidad. En ese sentido, la presencia de la muerte en la obra cobra otro significado: amar implica transformarse, dejar morir ciertas certezas para abrir espacio a algo nuevo. Es un compromiso irreversible, una especie de salto hacia lo desconocido.

El dibujo, entonces, no ilustra la canción: la interpreta. Se convierte en un espacio donde convergen música, emoción y símbolo. Así como la canción nació en un momento de flujo creativo, rápido, espontáneo, casi inevitable, la obra de Paulina responde a esa misma lógica: confiar en el proceso, dejar que las ideas se encuentren y permitir que el arte revele lo que a veces no puede explicarse con palabras.

Tanto la canción como el dibujo comparten una misma esencia: son actos de conexión. Con uno mismo, con los otros y con algo más amplio que atraviesa el tiempo. Porque, como en todo arte, es el tiempo quien decidirá su permanencia, pero es la emoción la que les da sentido desde el primer instante.


Carboncillo sobre papel de algodón
50 x 30 cm
2025

Me hace tanto bien – Carlos Law y Pedro Dabdoub

   
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