
A quien tú decidiste amar
Luis Selem

Dependemos de las decisiones del ser amado, de sus gestos, incluso del sí y del no, A quien tu decidiste amar habla de esa decisión irrevocable del “Pude haber sido yo”. El Mtro. Sandoval desahoga esta frustración en una canción que es para todos nosotros; con un dibujo del Mtro. Luis Selem donde se refleja una mirada que busca la mirada que no está.
Mario Sandoval es un compositor que entiende la canción como una extensión directa de la emoción. Para él, escribir no es fabricar éxitos, sino dar forma a sentimientos que muchas veces quedan inconclusos. Cuando habla de “A quien tú decidiste amar”, deja claro que no es una canción de desamor convencional, sino una reflexión sobre esos vínculos que no se rompen del todo, incluso cuando no llegan a concretarse.
La canción nace desde una idea poderosa: el amor que no fue, pero que permanece. No desde el rencor, sino desde una especie de aceptación melancólica.
“Mira qué bendición que pude haber sido yo”.
Sandoval explica que hay relaciones que, al no tener un final claro, se convierten en una especie de “asignatura pendiente”. Amores que no se destruyen, porque no hubo daño, y que por eso mismo permanecen intactos en la memoria. Son vínculos que no necesitan presencia constante, pero que siguen existiendo como una forma de cariño silencioso, casi eterno.
“Sé a quien tú decidiste amar”.
Esa idea del amor suspendido conecta con la interpretación visual de Luis, quien traduce la canción en una imagen de ruptura. Su obra parte de un concepto simple pero contundente: el amor como un reflejo. Dos personas que se miran y se reconocen en el otro, hasta que algo —en este caso, una decisión— rompe ese espejo.
El dibujo muestra fragmentos, miradas divididas, un solo ojo que se repite. Para el artista, esa fragmentación representa el momento en que la relación se quiebra, pero el sentimiento permanece. El amor no desaparece; lo que se rompe es la estructura que lo sostenía. Lo que queda es el reflejo de lo vivido, una memoria que sigue habitando en quien la experimentó.
“Cuando se rompe, queda tu reflejo de lo que viviste”.
La conversación entre ambos artistas revela una coincidencia esencial: la melancolía como motor creativo. Sandoval lo afirma sin rodeos: la tristeza inspira más que la felicidad. Mientras la alegría es efímera, el dolor tiene profundidad, deja huella y obliga a expresarse. Por eso, muchas de sus canciones no nacen por encargo, sino como “cartas de amor cantadas”, mensajes personales que eventualmente encuentran eco en otros.
Luis Selem comparte esa visión desde la pintura. Para él, cada obra también es una carta, un registro emocional donde casi siempre hay una lágrima detrás. Considera que el dolor permite crear con mayor intensidad, porque contiene una verdad más difícil de ignorar que la simple felicidad.
Al final, tanto la canción como la obra convergen en una misma idea: el amor no siempre necesita cumplirse para ser real. A veces basta con haber existido, con haberse sentido profundamente, para quedarse para siempre.
Como en todo arte, el destino final está en quien lo recibe. La canción y la pintura se abren a la interpretación del público, que decide qué significado tomar de ellas. Porque, como sugiere la conversación, el arte no se completa al crearse, sino cuando alguien más lo hace suyo.
Grafito y tinta sobre papel
50 x 30 cm
2025
A quien tú decidiste amar – Sandoval