
Las mil y una noches
Laura Quintanilla

El amor es una historia que se alimenta de historias, el maestro Pablo Pinilloa canta a miles de noches de celos, ataduras y finales. La maestra Laura Quintanilla dibuja el rostro oculto, la luna y la silueta de un hombre, es la leyenda que los amantes compartieron y recordarán, ahora lejos de volver.
En esta entrevista de “El Arte de la Canción: Segunda Temporada”, proyecto de la Sociedad de Autores y Compositores de México junto con Milenio Arte, el compositor Pablo Pinilla y la artista plástica Laura Quintanilla conversan sobre la historia e inspiración detrás de la canción "Las mil y una noches".
Pablo Pinilla explica que el título evoca el universo de “Las mil y una noches” y simboliza el encanto, la seducción y el sueño que acompañan al enamoramiento. Sin embargo, aclara que la canción habla principalmente de la melancolía por un amor perdido, reflejada en versos como "la luna nos unió, pero ninguno supo volar" y "la luna nos separó". Revela además que la canción nació tras el fin de su relación con la actriz española Belén Rueda, un amor juvenil que ambos creyeron duradero, pero que terminó por las circunstancias de sus vidas.
Por su parte, Laura Quintanilla explica cómo transformó la canción en una obra pictórica. Describe a una mujer sosteniendo un velo que simboliza la noche, la luna, los sueños y el amor perdido. La figura contempla a su antiguo amor desde la distancia con nostalgia, representando el recuerdo de una relación que ambos dejaron escapar sin culparse mutuamente.
La conversación también aborda el proceso creativo de ambos artistas. Laura Quintanilla comparte que en ocasiones ha eliminado obras completas cuando siente que no funcionan, mientras que Pablo Pinilla reconoce haber descartado numerosas canciones antes de terminarlas o incluso haber recuperado algunas años después para convertirlas en grandes composiciones. Ambos coinciden en que la autocrítica, la humildad y la capacidad de escuchar la propia intuición artística son esenciales para crear.
Al finalizar, los participantes destacan que el arte implica saber escuchar esa voz interior que guía cuándo perseverar, corregir o comenzar de nuevo. Pablo Pinilla agradece el cariño recibido en México, el homenaje artístico a su canción y adelanta que continúa componiendo nueva música, incluyendo proyectos con Flans.