
De qué manera te olvido
Antonio Chaurand

En el amor el olvido es el más persistente de nuestros recuerdos “A solas me vieron llorando tu querer” Lo que vieron es el no querer olvidar, el Mtro. Federico Méndez crea una canción que repetimos todos los que no queremos olvidar ese amor. El Mtro. Antonio Chaurand con unas flores abandonadas no da ese amor solitario que espera ahí muriendo a que regrese su querer.
Antonio Chaurand es un artista que entiende el dibujo como una forma de observación íntima, casi silenciosa. Para él, interpretar una canción no significa ilustrarla literalmente, sino atravesarla, digerirla y devolverla transformada. Cuando se enfrentó a “De qué manera te olvido” de Federico Méndez, no partió de la escucha inmediata, sino de algo más profundo: la memoria.
La canción, tan arraigada en la cultura popular, ya vivía en él. No necesitó volver a oírla; la melodía y la emoción estaban instaladas desde hace tiempo, como ocurre con aquellas piezas que forman parte de la educación sentimental colectiva.
“De qué manera te olvido”.
Desde ahí, el proceso fue casi intuitivo. Mientras caminaba por la calle, encontró la imagen que detonaría todo: unas flores abandonadas. Ese objeto cotidiano se convirtió en el eje de su interpretación, un símbolo del amor que alguna vez fue vivo y significativo, pero que, con el tiempo, quedó relegado al olvido.
La elección de esa escena; una cubeta, un trapeador, flores marchita, no es casual. Aunque parece un espacio exterior, contiene una carga íntima muy fuerte. Es un rincón que normalmente no se muestra, un lugar doméstico donde lo cotidiano revela lo emocional. En ese sentido, la obra no abandona la intimidad, sino que la desplaza a un territorio menos evidente.
El proceso de dibujo, explica Chaurand, es un estado de atención profunda. A diferencia de la pintura, donde busca mayor libertad y gesto, en el dibujo se adentra en el detalle, en la repetición de líneas que construyen tonos, texturas y matices. Aunque la obra es monocromática, logra sugerir colores a partir de la densidad y el ritmo del trazo, como si los colores existieran de manera implícita.
Pero más allá de la técnica, lo que guía la pieza es una pregunta central: ¿qué es el olvido?
Para el artista, el olvido no es una desaparición real. Los recuerdos permanecen, latentes, esperando cualquier estímulo; un olor, un objeto, una imagen, para reaparecer con fuerza. En ese sentido, intentar olvidar es, paradójicamente, una forma de mantener vivo aquello que se quiere borrar.
“Mientras más te empeñas en olvidar, más presente está”.
Por eso su obra no muestra una escena explícita de desamor, ni una pareja, ni una narrativa directa. En lugar de ilustrar, decide interpretar. Toma el concepto abstracto del olvido y lo traduce en algo tangible: flores que alguna vez significaron amor y que ahora permanecen ahí, sin función, sin destinatario, pero cargadas de memoria.
La diferencia, para él, es fundamental. Ilustrar sería repetir lo que la canción ya dice; interpretar implica transformarla, darle otro sentido, abrir nuevas lecturas. Es en esa transformación donde el arte adquiere profundidad.
Al final, tanto la canción como el dibujo convergen en una misma verdad: el olvido absoluto no existe. Lo que cambia es la forma en que recordamos, la manera en que convivimos con lo que ya no está.
Tinta india sobre papel de algodón
50 x 30 cm
2025
De qué manera te olvido – Federico Méndez